
8 de marzo no es solo una fecha simbólica. Es un grito colectivo frente a la desigualdad y la violencia que seguimos sufriendo las mujeres.
En lo que va de año, 10 mujeres, un niño y una niña han sido asesinadas por violencia machista en nuestro país. Cada asesinato es un fracaso social y una urgencia política.
A esto se suman los constantes escándalos de violencia sexual. La impunidad, el silencio y la cultura de la protección al agresor siguen presentes. Y eso también es violencia estructural.
Lo que vivimos no son casos aislados. Es una desigualdad que nos atraviesa a todas.
Y precisamente por eso, lo que nos une nos mueve. Nos mueve el rechazo a la violencia, la defensa de la vida digna y la convicción de que juntas somos más fuertes.
La violencia machista es estructural; negarla o minimizarla también es violencia.
Sin recursos públicos suficientes no hay protección, y sin igualdad real no hay democracia.
Defendemos los servicios públicos, la educación en igualdad, la atención psicológica accesible y una justicia especializada que proteja a las mujeres y no las revictimice. Defendemos una sociedad donde ninguna mujer tenga que vivir con miedo.
Porque somos más.
Porque estamos en todas partes. Porque no vamos
Puedes ver el video resumen aqui:
https://www.instagram.com/reel/DVq94mYDXz_/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
