Según un informe al que ha tenido acceso la Cadena SER, los inspectores de Trabajo han detectado que la empresa FLISA, filial de la fundación ONCE y concesionaria del servicio de Lavandería Central Hospitalaria de la Comunidad de Madrid, ni respetó ni aplicó las condiciones laborales que tenían los trabajadores antes de pasar a manos privadas. Esta situación “habría provocado un perjuicio económico a los empleados”, que han sufrido un recorte salarial cercano al 30%.
Fiesta de Navidad Nosotras Mismas
Ayer vivimos una de esas tardes que explican por qué existe esta asociación. Ayer, durante unas horas, el mundo fue